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Ruidos en el Carro

June 19th, 2009 by admin | Comments Off | Filed in Mantenimiento Proactivo, Mantenimiento Vehiculos, autos

Cada vehículo tiene sus propios ruidos. Lo más importante es localizarlos y detectar si tienen origen en una avería grave o si están motivados por el propio desgaste del coche. En el primer caso, la visita al taller será casi obligada, salvo que se tengan conocimientos precisos de mecánica. En el segundo caso, hay que determinar el nivel de ruido y si se produce siempre en las mismas circunstancias, por ejemplo, con el automóvil parado o en marcha. Los ruidos más preocupantes suelen ser los que proceden del motor y que, a veces, llegan a través de vibraciones en la carrocería. El estado de la vía, la humedad, el calor, la lluvia y de los neumáticos son otras causas generadoras de sonidos extraños.

Primer paso: localizar el ruido

Los coches suenan. Con el paso del tiempo, los vehículos, como las personas, se hacen mayores y sufren “achaques”. Lo importante es determinar si esos ruidos, en forma de pitido, chirrío o zumbido, alertan de una avería grave o se deben al simple desgaste del automóvil. Carlos Navarro, de la Fundación EDEA (Escuela de Enseñanzas de Automoción) asegura que incluso un vehículo nuevo “puede presentar una serie de ruidos característicos en función del tipo y modelo”, pero advierte de que estos ruidos deben ser “normales y no llegar a molestar”. “Por el contrario, otros ruidos pueden aparecer conforme el vehículo va sufriendo el desgaste lógico. Estos ruidos que van apareciendo con el uso podrían ser más importantes, por lo que, lo más inteligente, sería visitar el taller para consultar con un técnico”, aconseja. Todos los ruidos, presentes en el coche desde el principio o no, han de estar debidamente identificados y diagnosticados por un profesional, que será quien determine el grado de importancia de la anomalía.

El primer paso es la localización del ruido. Según Navarro, “en la mayoría de los casos, el usuario del vehículo puede determinar la procedencia del ruido y en qué circunstancia se produce, aunque éste no tenga conocimientos técnicos de su automóvil. Para ello, hay que ser un buen observador y seguir una serie de pautas”. Hay ruidos que se producen con el vehículo y el motor parados, otros con el coche en marcha, los hay que se presentan al accionar alguna puerta, el maletero o el salpicadero, al sentarse en los asientos, procedentes del interior, de la suspensión… Un buen truco es dividir mentalmente el vehículo en cuatro partes e inspeccionar si el sonido procede de la parte delantera, trasera, de la izquierda o de la derecha.

Si la prueba se hace con el motor en funcionamiento, hay que fijarse si el ruido aparece al acelerar, con una marcha constante o en el momento en el que se pisa el freno.

Es imprescindible contrastar esos ruidos y determinar que se producen en las mismas condiciones, es decir, siempre que se sube una pendiente o siempre que se baja, cuando la temperatura ambiental es alta o cuando es baja, en función de si el coche va cargado o si viaja más ligero. Hay muchas posibilidades. Una vez localizada la zona de origen, el siguiente paso es encontrar el punto exacto: motor, frenos, bajos, chasis, sistema de escape, sistema de dirección, interior del coche o exterior. Según la procedencia, las causas y las soluciones varían. Por ello, si no se tienen conocimientos de mecánica, hay que acudir a un profesional para que realice un diagnóstico técnico. Según datos de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), el 5% de los conductores asegura ser su propio mecánico, una circunstancia en la que no sólo se puede poner buena voluntad, sino también conocimientos.

El nivel del ruido que proceda del coche puede entenderse como una señal que indica la gravedad de la avería. “Por ejemplo, ruidos anómalos en el compartimento motor o en los bajos, o ruidos al poner en marcha o detener el motor, pueden alertar de una rotura en los soportes de la línea de escape. También se pueden escuchar ruidos al pisar el embrague para seleccionar una velocidad, lo que denota anomalías en el embrague o en la caja de cambios”, explican en la Fundación EDEA. Los sonidos procedentes de los bajos pueden estar causados por el mal estado del catalizador, de la goma de sujeción del tubo de escape o de las abrazaderas. El informe de la OCU afirma que el 12,7% de las averías se deben, precisamente, al deterioro del tubo de escape o de algún tramo del sistema, mientras que el embrague y la caja de cambios provocan el 5,8% de las anomalías.

Con el vehículo en movimiento, los ruidos que aparecen pueden estar provocados por los frenos, que pueden presentar un desgaste acusado, óxido o humedad; los tapacubos, que corren el riesgo de deteriorarse al rozar con un bordillo; o los neumáticos, “por las transmisiones al realizar maniobras, durante el paso por una rotonda o al doblar una esquina”. Si, además, se conduce a una cierta velocidad, podrían silbar los retrovisores al corte del viento, podría entrar aire por los junquillos de los cristales o las juntas de las puertas, sonar los frenos al ser accionados, o detectar incluso ruidos en los rodamientos.

La velocidad es quizá la causa de la mayoría de ruidos, puesto que en esta circunstancia se fuerza más al vehículo. En este sentido, el profesor de la Fundación EDEA asegura que “a cierta velocidad y cargando en curva, en un sentido o en otro, el zumbido cambia de intensidad y se acentúa al soportar más peso el rodamiento defectuoso”. También el estado de la vía, la humedad, el calor, la lluvia y el estado de los neumáticos podrían influir en el ruido que se genera al rodar. “Seguro que hemos observado un cambio en el ruido que generan los neumáticos al rodar por autovía, cuando pasamos por diferentes tipos de asfalto o por una junta de dilatación. Esto es normal”, tranquiliza. Con lo que se debe tener cuidado es con los sonidos que proceden del motor, porque pueden estar causados por cierta holgura en el diferencial o algún soporte suelto. No se debe pasar por alto cualquier sonido extraño que proceda de esta zona.
Cuando la carrocería suena…

Los sonidos más característicos de la carrocería de un vehículo son el chirrío al abrir o cerrar una puerta y los crujidos durante la marcha. En este último caso, los sonidos pueden llamar la atención sobre el estado de los soportes del motor, puesto que, precisa Navarro, “el motor genera ciertas vibraciones que se transmiten a toda la carrocería y producen ruidos en el interior del habitáculo”. “El no prestar la debida atención a un ruido juega en nuestra contra en la mayoría de las ocasiones. Un diagnóstico a tiempo de una posible avería puede evitar graves daños en nuestro vehículo y, lo que sin duda es mucho más importante, una posible avería no identificada puede afectar a nuestra seguridad, la de nuestros ocupantes y la de los demás usuarios de la vía”, advierte.

Hay ruidos más sencillos de identificar que otros. “Por ejemplo, cuando se abre una puerta, al accionar el cierre centralizado a través del mando, accionar la manilla de apertura desde el exterior, desplazar la puerta haciendo el propio movimiento de apertura o cierre, tirar del asidero interior, justo en el momento de cerrar contra el bastidor o, incluso, con la puerta ya cerrada y durante la marcha o al ‘bachear’”, enumera Navarro. os ruidos que se pueden escuchar pueden superar el centenar.

Por este motivo, es de vital importancia tener diagnosticada cualquier anomalía y consultar con el taller siempre que se tengan dudas. “Para ello, debemos darle al mecánico toda la información posible, para que pueda provocarle al vehículo el ruido y pueda hacer un diagnóstico eficaz. De este modo, se podrían evaluar posibles daños actuales y, lo más importante, la incidencia sobre nuestra seguridad”, subraya la Fundación EDEA.

El último informe sobre este tema de la Confederación de Consumidores y Usuarios (CECU) no aclara si cada vez acuden más o menos conductores a los talleres de reparación, pero afirma que en 2005 las quejas y reclamaciones con origen en los servicios del taller se redujeron un 52%. En total, se produjeron 6.439 quejas y reclamaciones, frente a las 13.387 de 2004. “Lamentablemente, en ocasiones determinados vehículos tienen determinados ruidos para los que, en principio, el fabricante no tiene propuesta una solución efectiva y el usuario decide darle una solución casera al problema. Lo más recomendable es que antes de hacer la reparación por nuestra cuenta, consultemos con un profesional que nos pueda asesorar”, aconseja Navarro. Si se detecta que el problema está en las bisagras, la aplicación de grasa o algún producto similar puede acabar con el ruido. Los sonidos en las puertas o en el techo solar pueden avisar de que alguna junta ha quedado suelta o está seca. Un contratiempo que se puede solventar con engrasantes o productos que contengan silicona.

Pero la solución no siempre es tan sencilla. Navarro insiste en que el desconocimiento puede llevar a que, sin pretenderlo, se provoque una avería “aún peor”. “Por poner un ejemplo, en algunos modelos suelen silbar las ventanillas al subir o bajar. Muchos usuarios tratan de corregir el problema aplicando grasa en spray sobre las guías de goma por donde se desplaza el cristal, pero esta solución dura muy poco tiempo, ya que la grasa descompone el caucho y termina por frenar el cristal en su desplazamiento. Al final, además de tener que sustituir las guías, podríamos romper el sistema de alzacristal, lo que aumentaría considerablemente el importe de la reparación”, lamenta.

Fuente: consumer.es

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La Forma más segura de lavar su Carro

June 19th, 2009 by admin | Comments Off | Filed in Mantenimiento Proactivo, Mantenimiento Vehiculos, autos

Es evidente que los coches deben lavarse con una cierta periodicidad. Lo que no está tan claro es si un lavado muy regular puede llegar a afectar a la pintura de coche, si interesa limpiarlo al sol o a la sombra, qué tipo de productos se deben utilizar y qué sistema es el más conveniente: el uso de cubos de agua para ablandar ciertas manchas, la utilización de rodillos, tipos de secado… El barro o los mosquitos suelen ser los residuos más frecuentes que se acumulan en la carrocería, pero también el polvo y la resina de los árboles. Ante este tipo de suciedad, no es conveniente utilizar en la limpieza una esponja ni aplicar un champú específico en seco, ya que al frotar esos restos pueden aparecer arañazos. Los expertos aconsejan, además, no abusar de los rodillos de las máquinas de lavado porque pueden arrancar las partes que no estén bien fijadas.

La carrocería

El lavado regular del vehículo es fundamental para conseguir que mantenga un buen aspecto. La polución, la resina de los árboles, los insectos o el barro son algunas de las causas más frecuentes de suciedad en el automóvil, impurezas que deben desaparecer cuando estos restos aún están blandos, para evitar tener que frotar y arriesgarse a dañar la pintura. Si por el contrario la suciedad está seca, es interesante mojar el vehículo antes de frotar para facilitar la eliminación de los residuos. Este proceso se puede hacer, principalmente, de dos maneras: a mano o en las máquinas de lavado.

El lavado a mano ofrece generalmente mejores resultados, puesto que permite detectar con detalle cualquier posible mancha y actuar sobre ella. Se trata de una operación que puede llevar varias horas y que conviene realizar siguiendo unas sencillas costumbres. Por ejemplo, no es conveniente lavar el coche al sol, ya que pueden aparecer huellas al secarse. Tampoco es recomendable utilizar trapos o esponjas demasiado agresivas, que al frotar rayen la pintura con posibles restos de polvo o arena que queden sobre la carrocería. Sí resulta un buen truco, sin embargo, lavar el coche estacionado en una pequeña pendiente, para que el agua caiga hacia abajo y se facilite el secado.

En cuanto a la técnica, es importante limpiar desde arriba hacia abajo. De esta manera, se consigue que el agua y el jabón que caen desde arriba arrastren la suciedad de las partes bajas, que suele ser la más difícil de eliminar. Tampoco hay que dejar que la temperatura del agua sea demasiado caliente, sino templada o fría. Una temperatura adecuada para que tampoco las manos sufran. Respecto a los utensilios, para los bajos (parte inferior del chasis y ruedas) es conveniente usar un cepillo blando, mientras que para el resto de la carrocería se puede emplear un paño de algodón. Por último, una vez que el coche está limpio, es necesario secarlo. El secado más adecuado es el que se realiza con una gamuza limpia.

Respecto a los productos específicos para limpiar el vehículo hay algunas marcas que ofrecen champús “dos en uno”, para lavar el coche sin secarlo. Otros detergentes que se pueden usar para limpiar y sacar brillo son las espumas, las ceras o los limpia llantas. Estos últimos no deben contener ácidos y, al echarlos sobre las llantas, es aconsejable dejarlos actuar durante unos minutos antes de empezar a frotar, con un cepillo o una brocha. Hay que hacer un especial esfuerzo en limpiar todos los huecos, que tienden a acumular polvo mediante abundante agua para el aclarado y un trapo para el secado.

Por su parte, la principal ventaja de los túneles de lavado es el ahorro de tiempo que suponen. En apenas unos minutos, el vehículo queda limpio. Pero hay que tener cuidado con los rodillos, ya que las cerdas de plástico pueden arañar la pintura y arrancar las piezas que no estén bien sujetas o causar daños en otras, como los retrovisores. También es preferible que el agua de estas máquinas esté sometida a un tratamiento por ósmosis, que facilita el secado sin dejar marcas de cal en la carrocería. Si se prefiere, una alternativa a los rodillos son los chorros de agua a presión, que lanzan agua sobre el coche, con muy buenos resultados. Es importante que los chorros no estén demasiado cerca para no dañar la pintura. Estas opciones suponen un desembolso medio de entre tres y seis euros.

Tapicería

Los asientos de un vehículo suelen ser un nicho de polvo. Por ello resulta muy práctico contar con un aspirador para automóvil. Estos dispositivos suelen incluir diversos accesorios para llegar a todos los rincones del coche y funcionan conectados al encendedor.

Si lo que se quiere es eliminar las manchas de la tapicería, el proceso es algo más complejo. Primero, hay que hacer desaparecer el polvo con un aspirador y pasar un trapo impregnado con un producto quitamanchas. Las espumas especiales para tapicerías suelen ser más eficaces, aunque hay que asegurarse de que no sean demasiado fuertes, puesto que podrían atacar al color. Posteriormente, se puede frotar la mancha con un cepillo, pulverizar agua para aclarar y dejar secar. La manera más natural de realizar el secado es mediante la acción directa del sol o manteniendo las puertas abiertas para que entre el aire. También se puede emplear un secador especial.

Las espumas especiales para tapicerías suelen ser más eficaces, aunque hay que asegurarse de que no sean demasiado fuertes

Cuando la limpieza de la tapicería recae en manos de expertos, el coste puede alcanzar unos 150 euros. No obstante, el resultado suele ser impecable, puesto que el proceso de limpieza se realiza mediante máquinas especialmente diseñadas para este fin. Otra opción es cubrir los asientos y reposacabezas con fundas, una alternativa más barata y que permite cambiar la imagen interior del vehículo. Estas fundas suelen estar compuestas de poliuretano, se adaptan tanto a los asientos delanteros como traseros y, a la hora de limpiarlas, basta con desenfundarlas, lavarlas y volverlas a colocar una vez que se sequen.

En cuanto a las alfombras del suelo, también es conveniente pasar el aspirador para quitar el polvo y lavarlas con algún producto específico que quite las manchas. Si son alfombras de goma, es fácil lavarlas con agua y detergente, y dejarlas secar antes de volver a colocarlas en el interior del coche. Algunos productos cuentan con aromatizantes para conseguir un olor agradable en el automóvil. También se puede someter el vehículo a procesos de eliminación de olores, como el de la nicotina.

Cuidar el interior y el exterior

El salpicadero, el techo, el interior de los cristales o los revestimientos de plástico son algunos de los elementos de un coche que también hay que limpiar. Existen paños especiales para lavar los interiores y “atrapapolvos” para la limpieza y mantenimiento de automóviles. También se puede usar un trapo de polvo como los empleados en el hogar, aunque no todos los productos que se utilizan en casa son aptos para limpiar el coche. Incluso, algunos pueden tener el efecto contrario y atraer una mayor cantidad de polvo.

En cuanto al parabrisas, hay que limpiar tanto el plástico que lo rodea, como la suciedad pegajosa que se adhiere al cristal. Los mosquitos y el polvo son grandes enemigos de esta parte del vehículo. Si no se quitan, reducen la visibilidad, sobre todo, en los días soleados. Si el parabrisas se empaña con frecuencia, puede que sea necesario raspar el cristal por la cara interna y comprobar si se cuela humedad por las juntas. También es imprescindible limpiar las escobillas cuando la hoja esté rugosa y cambiarlas una vez al año.

En el exterior, es importante lavar también los faros para eliminar el polvo que los recubre, ya que se acumula una capa que puede disminuir la visibilidad. Asimismo, es muy útil utilizar un producto específico para limpiar las partes de plástico. Sobre las cantidades de producto que se deben emplear, hay que leer las instrucciones del fabricante, ya que la medida suele variar en función de las dimensiones del vehículo. Además, no se suele aplicar directamente sobre el coche, sino que se diluye en cierta cantidad de agua, según se recomiende en la etiqueta.

Fuente: consumer.es

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Más de 2 millones de vehículos en República Dominicana

April 13th, 2009 by admin | Comments Off | Filed in autos

Santo Domingo. La cantidad de vehículos en la República Dominicana llegó el año pasado a 2,429,562 unidades, según las cifras preliminares que la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) ofrece en su página web.

El aumento registrado fue de 194,403 unidades, lo que significa un incremento de un 8.7%, con relación a 2007, cuando la DGII registró 2,235,159 unidades.

Los jeeps o yipetas fueron el renglón que más creció con un 16%. Esto indica que los dominicanos compraron 28,414 vehículos de este tipo el año pasado para un total de 206,314.

Las mejores motos“>motocicletas fueron el segundo sector en crecimiento. Según la DGII el año pasado se compraron 115,957 nuevas motocicletas. A diciembre del año pasado significaban el 47.9% del parque vehicular, es decir, 1,164,259 unidades.

Al segmento de automóviles entraron el año anterior 27,836 unidades nuevas, para un incremento de 4.6%. Al término del 2008 la DGII registró 630, 115 automóviles (públicos y privados, urbanos e interurbanos), mientras que en 2007 sólo habían 602,279.

Los autobuses pasaron de 62,933 a 67,153. Las cifras de la DGII también registran 320,348 vehículos de carga, 16,816 volteos; 15, 140 máquinas pesadas y 9,417 vehículos del tipo remolque, ambulancia, motocargas y fúnebres.

Fuente: DiarioLibre.com

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Lavado de motor

April 4th, 2009 by admin | Comments Off | Filed in Lavado de motor

 

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Limpiar motor interior

April 2nd, 2009 by admin | Comments Off | Filed in limpieza de motor

 

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Bmw serie 5 gt

March 31st, 2009 by admin | Comments Off | Filed in BMW serie 5

 

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