Mercedes Benz con carros de hidrógeno

El grupo automovilístico Daimler, con Mercedes-Benz, a la cabeza, podría convertirse en el primer fabricante mundial en poner en el mercado, con precios asequibles, modelos movidos por pila de hidrógeno, carros cuyas únicas emisiones serán agua.

Dieter Zetsche, presidente de Daimler, aseguró que «en 2014 o 2015, Mercedes emprenderá la comercialización de modelos de la Clase B propulsados por motores eléctricos, alimentados por una pila de hidrógeno».

Dichos vehículos aprovechan la particular arquitectura del Clase B para situar los depósitos, la pila de combustible y el motor eléctrico bajo el piso. Esto no sólo deja libre el maletero, sino que también logra rebajar el centro de gravedad del vehículo. Los tres depósitos tienen capacidad para cuatro kilos de hidrógeno, a una presión de 700 bares. Esto confiere al vehículo una autonomía de unos 400 kilómetros.

Este periódico tuvo la oportunidad de probar el vehículo. La única diferencia con un Clase B convencional es que, en el cuadro de instrumentos, un medidor de consumo/recuperacion de energía ocupa el lugar del cuentarrevoluciones.

En él se indica cuándo el carro se alimenta del acumulador o cuándo recupera y almacena energía, por ejemplo, durante las deceleraciones y las frenadas.

Este Clase B tiene un comportamiento satisfactorio. Acelera con decisión gracias a sus 100 kilovatios, 80 de ellos proporcionados por el motor eléctrico y 20 más aportados directamente por el acumulador de ión litio.

El carro ya está listo, el reto consiste en ajustar los costes, para que el vehículo tenga un precio similar al de los Clase B convencionales.

Pero, tal como señaló Zetsche, Daimler «contempla un futuro policarburante», donde los carros movidos por pila de hidrógeno «convivirán con los eléctricos, con los híbridos, con los que utilizan biocarburante de segunda generación, con los de gas y con los de combustión interna, que aún tienen un largo futuro ante sí».

Un ejemplo de estos últimos es el Mercedes E250 GDI, que gracias a su avanzada mecánica de inyección directa y turboalimentada, logra rebajar el consumo a sólo 6,6 litros cada 100 kilómetros, con unas emisiones de 159 gramos de CO2 por kilómetro y entregando casi 185 caballos de potencia.

Por otra parte, Daimler está inmersa en el desarrollo de motores eléctricos, aunque Zetsche enfatizó que tales propulsores «aún tardarán en llegar. No son algo que estará listo mañana». Recordó que el principal problema es el de la duración de las baterías y los tiempos de recarga.

Smart ya dispone de una versión eléctrica del Fortwo, de la que producirá 1.000 unidades este año, con una autonomía de 115 kilómetros y una potencia de 41 caballos. Para 2010 se prepara el lanzamiento de un derivado eléctrico del Mercedes Clase B, con una autonomía de unos 200 kilómetros y una potencia de 134 caballos.

Pero Zetsche no se llama a engaño, «la autonomía es aún demasiado reducida y el precio de las baterías demasiado elevado». En vista de ello, en Daimler contemplan la posibilidad de que estos carros solamente estén disponibles en áreas urbanas y únicamente en régimen de alquiler.

Fuente: elmundo.es

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