Tras toda su historia moderna, es decir, las últimas décadas, en que BMW ha sido reconocida como la referencia mundial diseñando motos turísticas, super turísticas y megatrail, por fin en Alemania han llegado a la conclusión de que su imagen debía evolucionar.

BMW S1000 RR
Sin perder, por supuesto, su merecidísima y bien ganada fama en modelos ruteros, debían entrar en el mercado de las deportivas, consiguiendo así el mismo público y la misma bien ganada imagen en este terreno que tiene en el mundo de las cuatro ruedas. El año pasado ya nos sorprendió con la HP2 Sport, la máxima expresión racing a la que se puede llegar con el veterano y reconocido motor bóxer de cilindros opuestos. Pero ya en aquel momento se sabía que la verdadera superbike de competición estaba próxima, tanto es así que rápidamente se confirmó el fichaje de dos astros de la especialidad como son el australiano Troy Corser y el español Rubén Xaus.
Después de haber comenzado el Mundial ’09 con la moto de carreras, sin haber presentado aún el modelo de calle, durante la 5ª prueba del WSBK en el mítico circuito de Monza se reunió a toda la prensa mundial en uno de los eventos más esperados del año: la presentación de la primera superbike BMW, la esperadísima S 1000 RR.
Como no podía ser de otra manera, este nuevo modelo viene cargadísimo de todo tipo de inventos y “gadgets” electrónicos. Por lo demás, se ha seguido el camino habitual para hacer efectiva una verdadera moto de carreras. Es decir, chasis de doble viga de aluminio con un motor tetracilíndrico -con tecnología derivada de la F1- que declara casi 200 CV y ronda los 300 km/h de velocidad máxima, una robusta horquilla invertida delantera multirregulable en lugar del habitual Telelever de la marca y, por supuesto, un masivo basculante doble brazo con transmisión por cadena en lugar del cardan clásico de BMW.
Por lo demás, declara sólo 183 kg en seco, 204 con los llenos hechos y 206 con el Race ABS, uno de los sistemas estrella que BMW ha desarrollado para este modelo que incorpora un antibloqueo de frenos combinado con un control de tracción DTC (Dynamic Traction Control) que tecnológicamente marca la referencia en la categoría, rivalizando con la mismísima Ducati, la reina a este respecto.
El piloto, simplemente pulsando un botón, puede elegir entre diversas programaciones del motor, entre ellas para la conducción sobre asfalto mojado -Rain-, asfalto normal -Sport-, en circuito con neumáticos superdeportivos -Race- y en circuito con ruedas lisas -Slick-. Además, el sistema Race ABS y el sistema de control de la tracción DTC funcionan de manera combinada en función de cada una de las modalidades, por lo que se coordinan siempre para proporcionar un máximo nivel de rendimiento y seguridad.
Ambos avances, entre otros, se ofrecen como opción respecto al modelo base que costará unos 16.000 € y se pondrá a la venta en otoño, tras la presentación dinámica. Contamos las horas que faltan para ese día, pero de momento estamos ante una temporada de oro en el mundo de las superbikes -la nueva Yamaha R1, la bellísima Aprilia RSV4, esta BMW, además de todas las rivales habituales- que nos asegura las superdeportivas más rápidas, tecnológicas y seguras de la historia.
Fuente: hoymotor.com
